En días anteriores se dio a conocer que la diva del cine de oro Silvia Pinal se encontraba hospitalizada, aunque su familia comunicó que la actriz se encontraba estable, desafortunadamente su salud empeoró y el día de hoy 28 de noviembre lamentablemente perdió la vida.
En esta nota le rendimos un pequeño homenaje haciendo un recuento de su trayectoria artística y el gran legado que dejó con cada uno de sus proyectos.

Desde pequeña la actriz quedó enamorada del medio artístico, en sus pasatiempos favoritos estaba el escribir y recitar poemas, pero su familia quería que estudiara una carrera más tradicional y estudió mecanografía.
Pero ella no se dio por vencida y decidió entrar a clases de canto. Tenía un gran interés por la ópera y esa era su meta, pero tras varias audiciones fue rechazada.
Sus inicios en el teatro
Gracias a uno de sus profesores que la animó a estudiar actuación fue que en ella se despertó el interés y logró debutar en el teatro en1947 como extra en la obra “Sueño de una noche de verano” de William Shakespeare.
Participó también en algunas comedias radiofónicas donde trabajó con Luis Manuel Pelayo y Carlota Solares.
En su paso por el teatro empezó con varios proyectos de experimentación donde ya era la protagonista. Después se consagró en la tarima con las puestas en escena: “¡Qué tal Dolly!”, “Mamá Nos Quita los Novios”, “Gypsy”, “Adorables Enemigas”, “Amor, dolor y lo que traía puesto” y “Caperucita ¡Qué Onda con tu Abuelita!”.

Su aparición en el cine
Mientras Silvia Pinal brillaba en el teatro, comenzó a aceptar pequeños personajes en el cine, que con el tiempo se convirtió en su principal ámbito, otorgándole numerosos premios y reconocimientos.
Con casi 100 películas en su trayectoria, se consolidó como actriz en filmes como ‘Un Rincón Cerca del Cielo’, ‘Un extraño en la Escalera’, ‘Locura Pasional’, ‘La Dulce Enemiga’, ‘Los Cuervos Están de Luto’ y ‘Divinas Palabras’.
Pero tampoco podemos olvidar los clásicos como: “María Isabel”, “Viridiana”, “La Mujer de Oro”, “Los Cacos” y “Caín, Abel… y el Otro”. También se fue a Europa a probar suerte y grabó cinco películas con lo que logró la internacionalización.

Se éxito en la televisión
Otro momento destacado en la carrera de Silvia ocurrió en 1952, cuando protagonizó la primera telecomedia en la naciente televisión mexicana, un formato precursor de las telenovelas en México, junto a su amigo Manolo Fábregas.
Fue presentadora de televisión en ‘Con los Brazos Abiertos’, con ‘Silvia y Enrique’ y “¡Ahora Silvia!” ganándose el corazón del público. También tuvo participaciones en diferentes programas hasta el 2019, pero sin duda ‘Mujer, Caso de la Vida Real’ es su mayor éxito pues duró de 1986 a 2007.
El programa comenzó un año antes con la idea de ayudar a las víctimas del terremoto de 1985, pero con el tiempo fue tomando forma hasta el punto de contar historias muy de todo tipo con teniendo el drama como eje principal, tuvo 21 temporadas, para 2019 se buscaba revivir el programa, pero ya no fue posible.
Un linaje de artistas
Además de diva del cine, cantante y actriz se convirtió en productora de televisión y productora teatral. Incluso, llegó a tener su propio espacio, el teatro “Silvia Pinal”, cuya primera puesta en escena fue el musical “Mame”, una producción pionera en México al estilo Broadway.
Silvia continuó con su carrera cosechando éxitos profesionales, entre ellos importantes distinciones que le otorgaron otros países, premios Ariel, una Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes.
Pero también se hizo de su propia familia, se casó en cuatro ocasiones y tuvo cuatro hijas: Silvia, Viridiana, Alejandra y Luis Enrique.

La dinastía Pinal ha continuado con su legado de artista ya que su hija Sylvia, su nieta Stephanie y su bisnieta Camila se dedicaron a la actuación; su otra hija, Alejandra, es una famosa cantante al igual que su nieta Frida Sofía. En tanto, su otra bisnieta, Michelle Salas, es una reconocida fashion blogger, modelo e influencer . De todas destaca su belleza y talento, la gran herencia de Silvia Pinal.


















