Movimiento Estudiantil: películas para recordar el 68 en México

Movimiento Estudiantil de 1968 visto desde el cine mexicano

El Movimiento Estudiantil de 1968 quedó registrado en fotografías, testimonios y documentos, pero también encontró en el cine una forma de preservar distintas miradas sobre aquel periodo. A pocos días de que se cumpla un nuevo aniversario del 2 de octubre, varias películas y documentales permiten acercarse a los acontecimientos que marcaron a una generación y transformaron la memoria colectiva de México. Desde imágenes filmadas durante las movilizaciones hasta ficciones construidas años después, el cine ha recuperado diferentes momentos del conflicto y sus consecuencias.

Movimiento Estudiantil: otras películas para entender 1968

Movimiento Estudiantil: otras películas para entender 1968

Una de las obras fundamentales es El grito. México 1968, documental dirigido por Leobardo López Arretche a partir del material registrado por estudiantes del entonces Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM. Las grabaciones comenzaron durante las movilizaciones de aquel año y reunieron alrededor de ocho horas de imágenes que posteriormente fueron organizadas para construir el documental. Su importancia radica en que muestra el Movimiento Estudiantil desde el interior, con registros de marchas, asambleas y acontecimientos ocurridos antes de la represión del 2 de octubre.

Otra película indispensable es Rojo amanecer, dirigida por Jorge Fons y estrenada en 1989. La historia transcurre principalmente dentro de un departamento del Edificio Chihuahua, en Tlatelolco, donde una familia vive los acontecimientos del 2 de octubre. La cinta abordó de manera directa un episodio que durante años tuvo una presencia limitada en el cine mexicano y su producción enfrentó dificultades relacionadas con la representación de los hechos. Con una historia concentrada en un espacio doméstico, Rojo amanecer convirtió el Movimiento Estudiantil en el contexto de una tragedia vista desde la intimidad de una familia.

Movimiento Estudiantil: otras películas para entender 1968

Canoa, dirigida por Felipe Cazals, presenta otro episodio relacionado con el clima social y político de 1968. La película recrea el linchamiento de cinco trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla ocurrido en San Miguel Canoa, Puebla, en septiembre de aquel año, después de que fueran señalados como comunistas. Aunque los hechos no ocurrieron en Tlatelolco, la cinta permite observar otro episodio de violencia y miedo que antecedió a la represión del 2 de octubre. Canoa obtuvo el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín en 1976.

El cine también ha abordado el Movimiento Estudiantil desde la ficción y desde perspectivas más cercanas a las nuevas generaciones. Tlatelolco, verano del 68, dirigida por Carlos Bolado, utiliza como escenario las movilizaciones de aquel año para contar la relación entre dos jóvenes de contextos distintos. Por su parte, Olimpia, de José Manuel Cravioto, estrenada en 2018, utiliza la rotoscopia para reconstruir el ambiente del movimiento a través de varios personajes. Ambas películas se acercan al periodo desde recursos narrativos diferentes y muestran cómo el 68 continúa siendo reinterpretado por el cine mexicano.

No te pierdas: La inesperada petición de Otto Sirgo que su familia lucha por hacer realidad

A estas producciones se suman documentales y películas como Historia de un documento, El memorial del 68, Borrar de la memoria y ¿De qué lado estás?, que amplían las perspectivas sobre las consecuencias políticas, sociales y personales de aquel periodo. La propia Cineteca Nacional ha reunido distintas de estas obras en ciclos dedicados al 2 de octubre, precisamente para conservar y mostrar una memoria cinematográfica construida durante varias décadas. El resultado es un conjunto de películas que no cuenta una única versión del Movimiento Estudiantil, sino que permite observar sus distintos momentos y las formas en que han sido recordados.

El Movimiento Estudiantil de 1968 sigue ocupando un lugar importante en el cine mexicano porque cada película aporta una mirada diferente a un periodo que cambió la vida pública del país. El grito conserva imágenes realizadas durante los acontecimientos; Rojo amanecer reconstruye la noche del 2 de octubre desde un espacio familiar; Canoa aborda un episodio ocurrido semanas antes en Puebla, mientras que producciones posteriores exploran la memoria y las consecuencias de aquellos sucesos. Más que una sola historia cinematográfica, existe un conjunto de obras que permite acercarse al 68 desde diferentes momentos y perspectivas.

También te puede interesar

Amadeus
Fobia
Concierto Navidad
Alexa
FILCO