Hoy les contaremos acerca de las brujas de Tlaxcala, una leyenda que tomó fuerza a principios de los años 90´s cuando niños pequeños amanecían muertos en sus cunas.
Muchas son las teorías que tenemos acerca de una bruja, pues generalmente se les relaciona con personas ancianas y muy feas que tienen un pacto con el diablo para realizar actos de magia y hechicería, sin embargo, esto es un error, pues en la actualidad una bruja puede lucir muy bella y hasta puede denotar bondad, engañando a muchas personas para descubrir sus secretos mejor guardados.
Hace algunos años en el estado de Tlaxcala muchos niños recién nacidos murieron en sus cunas, y generalmente eran pequeños que no habían sido bautizados, por lo cual entre los habitantes las sospechas de la existencia de brujas tomaba fuerza, pues esta leyenda inició en le época prehispánica cuando se hablaba acerca de diversas mujeres que se convertían en animales para entrar a las casas y chupar la sangre de los bebés; a estas brujas también se les denominaba nahuales.
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Para ser más exactos, a principios de los años 90´s una epidemia invadió el Estado del cual hablamos, pues muchos bebés durante la madrugada morían en sus cunas y en todos los casos coincidía la aparición de moretones en el pecho y en la espalda de los pequeños. Estas marcas según comentan los pobladores, se debían a las brujas, que por la noche viajaban conviertiéndose en bolas de fuego que se podían ver en el cielo y que hacían que las personas adultas se sintieran somnolientas, oportunidad que ellas aprovechaban para succionar sangre a los bebés hasta matarlos.
Para detener estos sucesos, los pobladores decidieron utilizar algunos métodos que hace mucho tiempo se utilizaban pata ahuyentarlas como poner espejos en las paredes, colocar tijeras abiertas debajo de las almohadas de los bebés, vasos con agua debajo de las cunas o amarrando listones en las manitas de los pequeños.
Fue así como poco a poco estos acontecimientos fueron dejando de ocurrir, sin embargo, a la fecha aún podemos escuchar este tipo de relatos en donde grandes bolas de fuego recorren el cielo en busca de pequeñas criaturas para alimentarse.
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