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La Mano Peluda

Seguramente muchos de ustedes han escuchado acerca de La Mano Peluda, una de las más famosas leyendas de nuestro querido México… y pues en esta ocasión justamente los llevaremos a conocer la historia real de esta misteriosa historia de terror.

La avaricia lo pierde todo por quererlo todo.
-Jean de La Fontaine-

Cuenta la leyenda que allá por el bonito estado de Puebla, a principios del siglo XX eran muy famosos los llamados Montes Pío, casas de empeño que a cambio de alguna prenda prestaban dinero con un alto interés.

Una de estas casas de empeño era administrada por el Señor Villa, mejor conocido como “Horta”, un hombre de baja estatura, calvo, regordete y peludo. Su avaricia iba más allá de lo que muchos podríamos imaginar, era un hombre sin escrúpulos y que en muchas ocasiones se aprovechaba de la gente pobre tratándola muy mal.

Le gustaba presumir su riqueza colocando en sus manos grandes anillos de oro, llenos de piedras preciosas para enaltecerse y darse a notar ante todo el pueblo.

Su fortuna era inimaginable, sin embargo, nunca se le conoció alguna obra altruista a la cual apoyara.

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A decir verdad, el Señor Horta no era del agrado de la gente, motivo por el cual, cuando pasaban por su negocio murmuraban: ¡Que Dios te seque la mano!

Con tanto fervor la gente pedía esto, que un día el Señor Horta murió y su mano simplemente se secó; sus anillos se le encarnaron y el aspecto negro y peludo de su mano era asqueroso y terrorífico.

Cuando fue enterrado, el sepulturero comentaba que durante la noche veía cómo esa mano recorría el panteón en busca de víctimas a las cuales le sacaba los ojos y las estrangulaba… y es que la maldad del Señor Horta continúo más allá de su muerte, pues buscaba cobrar venganza por todo el mal que la gente le había deseado.

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