
Humberto Zurita es uno de los actores más queridos y respetados de México. A sus 70 años, vive una etapa de plenitud: mantiene su carrera artística más vigente que nunca, goza del amor de su pareja Stephanie Salas y ha aprendido a reconciliarse con la vida tras la partida de Christian Bach, su gran compañera de casi cuatro décadas.
Pero no todo ha sido fácil. Hace apenas tres años, Zurita sufrió un accidente que le cambió la vida y lo llevó incluso a tener una revelación con su esposa fallecida.
🐎 El accidente que marcó su vida
En entrevista, el actor recordó que durante una práctica de equitación, deporte que practicó por más de 20 años, sufrió una caída que lo llevó de urgencia al quirófano.
“Me intervinieron de la columna, me pusieron titanio. Cuando me iba a despertar sentí que venía Christian y me levantaba. Es la única vez que la he percibido”, confesó.
Desde entonces, ha tenido que enfrentar secuelas neurológicas como malestares lumbares y falta de movilidad en un dedo. Sin embargo, no se ha detenido: hoy practica Tai chi como parte de su rehabilitación y asegura que ese arte marcial le ha dado fuerza física y espiritual.
💔 La ausencia de Christian Bach
El 2019 fue uno de los años más difíciles de su vida. La partida de Christian Bach, con quien compartió 39 años, lo llevó por un camino de dolor, coraje y pérdida de fe.
“Ella está en mi corazón y ahí permanecerá siempre como un tesoro. Pasé tres años muy malos, hasta que todo se acomodó. Hoy todo lo que hago es un homenaje en su nombre”, compartió Zurita con profunda emoción.
Para él, la fe se ha convertido en un refugio: “Christian era como una flor en el jardín de Dios y un día decidió llevársela. Nada más que a mí me dejó sin la flor”, dijo.
🎭 Entre el retiro y la vigencia
Aunque en algún momento pensó en dejar la actuación para dedicarse a los bienes raíces en Miami, la vida lo fue llevando de nuevo a los escenarios en Italia, Colombia, Argentina y Uruguay. Hoy, continúa activo y entusiasta con nuevos proyectos, como la dirección de la obra Madres.
“Me caen cosas que no le puedo escupir al cielo, porque lo leo y digo: ‘Está muy bueno el texto y me van a pagar muy bien’, y vuelvo al ruedo”, expresó entre risas.
Lejos de preocuparse por arrugas o el paso del tiempo, Zurita se muestra agradecido con la vida y con el cariño que recibe de su pareja, Stephanie Salas.
“Me da sus cremitas y me ha puesto mascarillas. Me da mucho gusto ser querido, amado. Eso es una bendición”, concluyó con una sonrisa.
También te puede interesar: Los Panchos celebran el Día del Adulto Mayor en La Maraka
✨ Una vida marcada por la pasión en el escenario, la fortaleza frente a la adversidad y la certeza de que el amor —el de sus hijos, el de Stephanie y el eterno de Christian— lo acompañará siempre.