Hay momentos en la vida que llegan sin aviso y lo cambian todo. Para Erika Buenfil, ese momento fue tan cotidiano como ir a comprar unos zapatos. Al revisar su estado de cuenta, la actriz encontró algo que nunca esperaba: su saldo estaba en ceros. Lo que al principio pudo parecer un error del sistema, terminó siendo la puerta de entrada a una de las crisis más difíciles que ha enfrentado en su vida personal y económica. El origen del problema apuntó hacia una exempleada de la institución bancaria que, aunque ya no laboraba ahí, seguía teniendo acceso suficiente a la información de sus cuentas para ejecutar movimientos sin autorización.

El mecanismo del fraude fue silencioso y sistemático. De acuerdo con el propio testimonio de Erika Buenfil, el dinero se extrajo mes a mes mediante cargos automáticos vinculados a múltiples pólizas de seguros médicos que habían sido adheridas a su cuenta sin su pleno conocimiento. “Tenía hasta asegurada la uña”, describió con una mezcla de ironía y desconcierto al narrar la dimensión de los cobros. Cuando finalmente intentó cancelarlos, se topó con bloqueos técnicos que impedían dar de baja las pólizas, lo que prolongó el daño financiero más de lo que cualquiera esperaría. Para cuando tomó medidas, las pérdidas ya eran considerables y, aunque el banco le brindó asistencia parcial, no logró recuperar la totalidad de lo sustraído.

Erika Buenfil revela cómo una empleada del banco le vació las cuentas sin que se diera cuenta

¿Cómo afectó a Erika Buenfil el fraude bancario en su vida diaria?

El golpe no fue solo económico. En el pódcast Mi mejor error, conducido por Dany Merlo, la actriz describió el impacto emocional de aquellos días con una honestidad que pocos se atreven a mostrar: “Fue horrible, me angustié, la pasé muy mal porque se llevaron todos mis ahorros, mis tarjetas de crédito fueron congeladas, quedé atada de manos.” Y por si fuera poco, en ese periodo tampoco contaba con un contrato laboral vigente, lo que cerró aún más las opciones para recuperarse. La responsabilidad de sacar adelante a su hijo Nicolás la impulsó a pedir préstamos a personas cercanas, vender joyas personales y aceptar el apoyo de una amiga que viajó desde Estados Unidos para ayudarla. Con todo eso, logró reunir alrededor de 50 mil pesos que le permitieron cubrir lo más básico.

¿De qué manera Erika Buenfil superó el fraude bancario que la dejó sin nada?

La recuperación no llegó de un día para otro, pero sí llegó. Gracias al apoyo de personas del medio, Erika Buenfil consiguió trabajo temporal en teatro y, posteriormente, la oportunidad de incorporarse a una nueva telenovela marcó el verdadero punto de inflexión. Hoy habla de aquel episodio sin esquivar el dolor, pero también con la claridad de quien ya atravesó lo peor. “Esas derrotas y golpes económicos me hicieron subir, porque llegué al fondo”, afirmó. Su historia no solo habla de una figura pública que enfrentó una adversidad financiera; también es un recordatorio de que los fraudes bancarios pueden ocurrirle a cualquiera, y que revisar constantemente los estados de cuenta puede marcar la diferencia entre detectar el problema a tiempo o llegar demasiado tarde.

RESUMEN

  • Erika Buenfil fue víctima de fraude bancario
  • Le vaciaron sus cuentas sin darse cuenta
  • Cargos eran seguros médicos automáticos
  • No pudo cancelar los cobros fácilmente
  • Vendió joyas y pidió dinero prestado
  • Logró recuperarse con nuevos proyectos

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