A casi un mes de la triste partida de Dulce, la reconocida cantante mexicana, nuevos detalles sobre sus últimos días han salido a la luz. Más allá de las polémicas que han rodeado a su hija, Romina Mircoli, las revelaciones más recientes han mostrado una faceta íntima y conmovedora de la artista: su profundo amor por su familia y su lucha incansable contra el cáncer que finalmente se la llevó.
Romina, hija de Dulce, compartió en una emotiva entrevista detalles sobre los últimos momentos de su madre. Entre las revelaciones se encuentra un audio en el que la cantante, con una voz debilitada pero llena de ternura, dedicó palabras de amor a su nieto. En este mensaje, Dulce expresó su esperanza de recuperarse mientras se sometía a tratamientos médicos, mostrando su fortaleza y optimismo a pesar de su estado de salud.
Nuevos audios y fotos inéditas muestran el deterioro físico de Dulce y el dolor de su partida.

“No se te olvide que te amo mucho, eres mi Sol, mi cielo, mi más hermoso tesoro”, se escucha decir a Dulce en el conmovedor mensaje para su nieto.
Uno de los temas más controvertidos tras su fallecimiento fue la decisión de Romina de incinerar a Dulce en lugar de realizarle un funeral público. Según explicó, esta fue una petición de la cantante, quien no deseaba que el público o los medios la recordaran en su estado más vulnerable. Además, Romina destacó que trasladar su cuerpo a Estados Unidos, como era su deseo inicial, implicaba riesgos que Dulce no estaba dispuesta a tomar.
Aunque su partida estuvo rodeada de rumores y especulaciones, su hija ha defendido incansablemente el legado de Dulce. Romina destacó que, más allá de las diferencias familiares, los últimos meses fueron un tiempo de reconciliación y amor, especialmente entre Dulce y su nieto, quienes compartieron un vínculo único.
Además del mensaje para su nieto, se difundieron otros audios donde Dulce narraba los procedimientos médicos que enfrentaba con valentía. Aunque su voz mostraba signos del deterioro físico, su espíritu permanecía fuerte, reflejando la determinación que la caracterizó durante toda su vida.

Romina recordó entre lágrimas cómo, a pesar de las dificultades, Dulce siempre priorizó el bienestar de su familia. “Mi mamá era el ser que más me amaba en este mundo, y eso nadie me lo puede quitar”, expresó en la entrevista, dejando claro que el legado de Dulce no se limita a su música, sino también al amor que sembró en los corazones de quienes la rodearon.
La partida de Dulce deja un vacío en la música mexicana, pero también una enseñanza de fortaleza y amor eterno. Su legado no solo vive en sus canciones, sino también en las memorias de su familia y de todos aquellos que la admiraron.