El grillito cantor sigue más vivo que nunca: festival, música, teatro y legado
Hace 91 años, nació Cri-Cri, el emblemático “grillito cantor” creado por Francisco Gabilondo Soler, quien empezó a transmitir sus canciones desde la radio en 1934. Hoy, su legado musical infantil sigue tan vigente que se celebra con un festival familiar, el Festín Mustín Cri-Cri, el cual cerró una nueva edición en el Centro Nacional de las Artes (CENART) con un programa lleno de música, teatro, talleres y lecturas.
El evento reunió a más de 10 mil personas durante el fin de semana, muchas de ellas familias completas que corearon clásicos como “El ratón vaquero”, “La patita” y “Los tres cochinitos”. Además, hubo una Orquesta Sinfónica Juvenil de la Ciudad de México que interpretó versiones contemporáneas de las canciones más emblemáticas de Cri-Cri, junto con espectáculos de títeres, marionetas y lecturas dramatizadas.
Como parte de la celebración, también se exhibieron objetos personales de Gabilondo Soler: partituras originales, discos de acetato y fotos familiares que pocas veces se muestran al público. Tiburcio Gabilondo, hijo del compositor, dijo que su padre pensó que el proyecto duraría solo unos meses, y sin embargo se convirtió en su pasión y su vida.
Además, se anunció que hay planes para un libro de historietas protagonizado por Cri-Cri, ilustrado por Alejandro Zárate Orozco, y que la canción “La cacería” junto con el personaje del conejo Blas —famosos gracias a Pedro Infante— serán parte de la primera entrega.
Tiburcio compartió una reflexión poderosa: Cri-Cri conecta con los niños de todas las épocas porque habla con ternura de la vida cotidiana, la familia, los sueños y los pequeños retos del día a día. También reveló que se está desarrollando una bioserie sobre su padre, don Pancho Gabilondo, para narrar su historia tal como fue, sin exageraciones dramáticas.
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La Fundación GABSOL, dirigida por Tiburcio Gabilondo, es la responsable de organizar el Festín Mustín y preservar el legado de su padre, el compositor Cri-Cri.